¿Te suena familiar esto?
Claves para superar el perfeccionismo
Ajusta tus expectativas
Tener metas o expectativas elevadas puede ser un gran motivante, sin embargo, cuando se viven como una necesidad,provoca un intenso malestar.
Diferenciar entre la necesidad u obligación y el deseo, es un primer paso para reducir el malestar. Cuando te enfrentes a un reto sustituye las expresiones “tengo que” y “debería” por “me gustaría”. Esto te permitirá vivir de una manera mucho más sana y positiva cualquier dificultad y contratiempo. Además, si tus expectativas no se alcanzan del modo esperado, no es vivido como un fracaso.
Cuestiónate la gravedad de cometer errores
Intenta razonar cuál es el perjuicio real de que las cosas no
sean perfectas o tal como las habías planeado. En muchas ocasiones el malestar
cuando no logramos lo que esperábamos tiene que ver con que valoramos de manera
muy negativa el error. Esto tiene que ver con las distorsiones del
pensamiento,una forma sesgada de pensar que genera mucho malestar.
Algunos sesgos que las personas perfeccionistas se
beneficiarán de detectar son el estilo de pensamiento catastrófico, caracterizado
por magnificar las consecuencias negativas, y el pensamiento dicotómico o
polarizado, donde no se admiten términos intermedios -todo es bueno o malo,
perfecto o desastroso-. Detectar y corregir estos sesgos permitirá quitar gravedad
y dramatismo al error.Por otra parte, aprender a vivir el error de manera
positiva, como una oportunidad, permitirá erradicar el miedo al fracaso.
– Si quieres saber más sobre las distorsiones cognitivas, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí
– Si quieres saber más sobre cómo superar el miedo al fracaso, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí
Aprende a autorreforzarte
Una conducta característica de las personas perfeccionistas
es que tienden a autorreforzarse muy poco por sus logros. Esto tiene una
repercusión muy significativa en su autoestima, contribuyendo a que esta se
mantenga baja.
Autorreforzarse implica autoelogiarse y darse pequeños premios y satisfacciones de manera contingente a la realización de una conducta. Empieza a autorreforzarte cambiando el foco de atención de la crítica y de los aspectos negativos a aquello que está bien hecho. No des nada por sentado: reconoce tu esfuerzo, tu dedicación y lo que has conseguido. Una vez que detectas todo aquello que merece ser reconocido, prueba a elogiarte por ello, o darte algún pequeño premio o capricho.
Cambiar este hábito, y comenzar a reforzarte cotidianamente
por tus logros, contribuirá a aumentar la sensación de satisfacción y aumentar
notablemente tu autoestima.
– Si quieres saber más acerca de la autoestima, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí
– Si quieres saber más sobre cómo mejorar tu autoestima, puedes leer nuestro artículo pinchando aquí
Desarrolla tu propio criterio
Como seres sociales que somos, una gran parte de nuestro
comportamiento está influido por otras personas. Aprendemos a través de la
observación del comportamiento de otros, lo que es denominado aprendizaje por
modelado. También aprendemosen función de las respuestas que obtiene nuestro
comportamiento en nuestro entorno social.
Por ello, puedes aprender a ser perfeccionista si en tu
entorno hay personas que muestran este comportamiento. Una pareja, unos padres
e, incluso, un jefe muy exigentes pueden favorecer el desarrollo y
mantenimiento de conductas perfeccionistas.